El refugio
Yo tengo un lugar especial en el que he pasado muchos momentos buenos, malos y otros muy extraños. Ahí he dejado mi orgullo a un lado. Y he podido ser yo misma, me he desahogado llorado, gritado, reído.
Este lugar tan maravilloso es mi cuarto. Y es un lugar cálido y acogedor. En él se encuentra mi cama, que es más grande que una cama matrimonial. Tiene un cubrecama blanco con rayas rojas y azules. Sobre el se encuentran dos almohadas, una que tiene forma de hueso de color rosado, y la otra es grande y blanca.
En el lado derecho de mi cama, esta una especie de mini juguetera. La ocupo para colocar muchos objetos y, entre ellos, se encuentran una radio pequeña, la cual me ayuda a reproducir mi música preferida la que solo escucho por las noches, porque solo así logro quedarme dormida. A la par, siempre en la juguetera, se encuentra una gaveta, la cual está llena de ropa para mi cama.
En el lado izquierdo de mi cama, se encuentra un estante donde coloco mis zapatos a la par hay un tocador de color café, que tiene un metro de alto. En él he colocado mis perfumes, los productos para el pelo, pulseras, peines, maquillaje y un sinfín de objetos.
Y a la par del ropero, esta la puerta de color negro. Mi cuarto está pintado de color blanco y tiene dos ventanas, por las que veo el patio y la calle. Yo vivo en una calle principal, y por esa razón siempre hay mucho ruido.
¡HoLa!
Hace 16 años



1 comentarios:
Al principio no creí que esta fuera la historia del coco. Me parece muy creativo. Dios si que ha de tener buen sentido del humor paa hacer que alguien reencarne en fruta. Pero ahora que lo pienso, que mala onda que toda la fruta sea gente muerta.
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